¿Por qué tenemos ansiedad?

Sabias que, ¿según las estadísticas, las muertes por COVID 19 en México no llegan ni al 1% de la población total? Y que a nivel mundial esta cifra no supera el 2%? En cambio, los porcentajes de síntomas severos de ansiedad, solamente en la población mexicana, fue de 32.4% según un estudio realizado por la Ibero en agosto de 2020. Es decir, 3 de cada 10 mexicanos presentan trastornos de ansiedad, lo cual es mucho más grave, entonces porque no nos ocupa resolver por qué tenemos ansiedad y cómo combatirla.

Si bien, no es nuestra intención minimizar la seriedad con la que se debe tratar una enfermedad como el coronavirus, ni restarle importancia a los cuidados que deben seguirse para evitar su propagación, si nos interesa poner en contexto que es igual de importante cuidar nuestras emociones y actitud ante esta o cualquier otra enfermedad, pues son nuestras emociones las que determinan el impacto que tienen los virus o las enfermedades sobre nuestro sistema inmune y nuestro cuerpo.

Independientemente del impacto en la salud física, el Covid19 está teniendo gran repercusión e influencia en el bienestar y la salud mental de la población mundial, ya que se han visto alterados otros factores como la economía, y, por tanto, el empleo, los ingresos, la desocupación y la seguridad.

Por otro lado, el aislamiento, los cambios drásticos en nuestra rutina, el distanciamiento social, las presiones económicas y la incertidumbre, pueden tener graves consecuencias en la salud emocional de muchos de nosotros. Si eres uno de los que se preguntan, ¿porque tengo ansiedad? Aquí está la respuesta, por la que muchas más personas en la actualidad están padeciendo el llamado “mal del siglo”.

 

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es un estado mental alterado de incomodidad, inconformidad. zozobra e incapacidad, en el cual se puede caer, al creernos incapaces de resolver alguna situación en nuestra vida o al sentir que los problemas nos rebasan.

La ansiedad es una dolencia psicológica que genera un enorme malestar emocional”. – Carl Jung.

Sentir ansiedad de manera ocasional, podría decirse que es normal, ya que todos en algún momento de nuestra vida nos enfrentamos a situaciones difíciles o adversas en las cuales sentimos que no tenemos el control y que no sabemos, de manera inicial, como afrontarlas.

Sin embargo, las personas con frecuentes ataques de ansiedad, son aquellas que continuamente mantienen preocupaciones, estrés y temores intensos, excesivos y persistentes sobre situaciones comunes que imaginan como caóticas y adversas, las cuales creen, que no son capaces de afrontar.

“En los trastornos de ansiedad se dan episodios constantes de sentimientos repentinos de ansiedad intensa, miedo o terror que alcanzan un máximo en una cuestión de minutos (ataques de pánico)”, según la Clínica Mayo. Si este es tu caso, pide ayuda a un experto antes de que te ocasione consecuencias mayores.

Muchas veces, estas emociones de ansiedad y miedo interfieren con las actividades diarias de quienes las padecen, son difíciles de controlar, son desproporcionados en comparación con el peligro real y pueden durar un largo tiempo.

Incluso, con el propósito de prevenir estos sentimientos, puede suceder que la persona evite ciertos lugares o situaciones que la pueden alterar y producir ansiedad. Por ejemplo; evitar lugares cerrados (elevadores, aviones), lugares con mucha gente (conciertos, cines o centros comerciales), etc.

¿Cómo se manifiesta la ansiedad?

Algunos síntomas o signos de ansiedad más comunes son:

  • Insomnio o problemas para conciliar el sueño.
  • Angustia.
  • Sensación de nerviosismo, tensión o agitación.
  • Sensación de miedo o pánico incontrolable.
  • Respiración acelerada o sensación de falta de aire.
  • Palpitaciones.
  • Temblores.
  • Dolores de cabeza o espalda.
  • Sudoración.
  • Irritabilidad.
  • Problemas gastrointestinales.
  • Dificultad para concentrarse.

¿Por qué tenemos ansiedad?

¿Cuáles son las causas que la provocan?

Entre las causas fundamentales por las que tenemos ansiedad, se encuentran los factores genéticos, por los que puede existir una cierta predisposición (aunque se desconoce el peso exacto de este factor en la generación del trastorno), la educación durante la infancia y la personalidad, siendo más propensas, aquellas personas con poca resiliencia, quienes tienen dificultades para afrontar problemas y circunstancias estresantes.

También, es bueno recordar que uno de los disparadores o generadores de ansiedad es el miedo, al que si le permitimos crecer sin control puede desencadenar diversas fobias.

Otros factores desencadenantes son los acontecimientos estresantes como las dificultades en las relaciones interpersonales, las enfermedades físicas y los problemas laborales.

 

¿Cómo controlar la ansiedad?

La primera recomendación que queremos hacerte, es que, si sientes que estas bajo ansiedad constante o crónica, pidas ayuda y acudas a un experto.

“Los trastornos de ansiedad pueden hacerse crónicos si persisten los acontecimientos estresantes que los han provocado o se mantienen estilos de pensamiento que ocasionan un temor a la presentación de los síntomas, creándose un círculo vicioso entre la ansiedad y el temor a presentarla” – Dr. Felipe Ortuño Sánchez, codirector departamento de psiquiatría y psicología clínica, Clínica Universidad de Navarra.

Ante una circunstancia que consideramos adversa, podemos caer en dos tipos de respuesta: la evitación o la resistencia.

Evitación; explosión pasiva. Declararse mentalmente incapaz de resolver algún problema o situación, cayendo en un estado mental de tristeza, debilidad, abulia, depresión.

Resistencia; explosión activa. Al resistir algo que mentalmente creemos que no podemos superar, el estado de ánimo se vuelve agresivo y violento al quererlo rechazar de alguna manera, cayendo comúnmente en el enojo o la ira como mecanismo de rechazo.

Caer en cualquiera de estas respuestas erróneas, nos lleva a manifestarlos también en dolencias o enfermedades físicas en el cuerpo.

Lo mejor, es aprender a prevenirla o combatirla de manera natural, aquí te compartimos diez acciones que puedes llevar a cabo para reducir la ansiedad, que te ayudarán a sentirte mejor.

1) Llevar una alimentación saludable: estudios han demostrado que llevar una alimentación rica en nutrientes, incluyendo; verduras verdes, fruta, pescado, nueces y alimentos ricos en omega 3, pueden reducir el riesgo de desarrollar trastornos de ansiedad, aunque la dieta por si sola, no sea suficiente para tratarlos.

2) Evitar el consumo de cafeína: el café es una sustancia que produce sobreexcitación en el cuerpo. Consumir cafeína en exceso puede empeorar los estados de ánimo ansiosos, pues es un producto que acelera el sistema nervioso.

3) Evitar el alcohol y las drogas: los trastornos de ansiedad y el abuso de sustancias psicoactivas están fuertemente relacionados, por lo que puede ser muy útil mantenerse alejado de ellas.

4) Hacer ejercicio: el ejercicio regular se relaciona con un menor riesgo de desarrollar un trastorno de ansiedad, sin embargo, las investigaciones no han determinado si el ejercicio ayuda a quienes ya han sido diagnosticados.

5) Meditar: la meditación es una práctica que ayuda a relajar mente y cuerpo reduciendo la ansiedad con la practica continua. Estudios han demostrado que un tipo de terapia apoyada en la meditación, que se conoce como “reducción del estrés” basada en Mindfulness o atención plena, reduce significativamente los síntomas en personas con trastornos de ansiedad.

6) Escuchar música relajante: escuchar sonidos de la naturaleza o música relajante ayuda a mantener la mente más calmada y tranquila. Aquí te dejo una muy buena recomendación de música para calmar la ansiedad que te puede servir.

7) Practicar yoga: hacer yoga con regularidad ayuda a mejorar la respiración, la concentración y reduce los síntomas en personas diagnosticadas con trastornos de ansiedad.

8) Practicar respiración consciente: aprender a respirar de manera consciente, controlando el ritmo y la profundidad de la respiración, ayuda a la mente a enfocarse en el propio cuerpo y anclarse en el aquí y el ahora, favorece una mejor oxigenación al cerebro y ayuda a serenarse.

9) Enlistar tus capacidades y habilidades: hacer una lista de tus capacidades, virtudes y talentos ayuda a mejorar tu autoconcepto al darte cuenta de todas las características personales que tienes y que te han permitido superar otros obstáculos, esto disminuirá poco a poco el miedo y la ansiedad de no sentirte capaz de superar los problemas.

10) Reconocer tus logros: llevar una bitácora de tus logros personales y profesionales, por pequeños que parezcan, es una excelente herramienta que te ayuda a mejorar tu autoestima, al reconocer todos aquellos objetivos o propósitos que has alcanzado anteriormente, y que te recordarán que eres una persona fuerte y capaz.

 

Espero que esta información te haya sido útil para saber por qué tenemos ansiedad y si crees que puede serle de ayuda a alguien más compártela.

Si tienes alguna otra recomendación déjanos saber en los comentarios.

5/5
Ale Lozada

Ale Lozada

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